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Piscina turbia pero con el pH correcto: ¿qué está ocurriendo?

Uno de los problemas más frustrantes para cualquier propietario de una piscina es comprobar que el agua ha perdido transparencia a pesar de que el pH está dentro de los valores recomendados.

Es una situación muy habitual: realizas una medición, el pH marca entre 7,2 y 7,6, el nivel de desinfectante parece correcto y, sin embargo, el agua continúa viéndose turbia o blanquecina.

La primera reacción suele ser añadir más cloro, pero en la mayoría de los casos esa no es la solución.

La transparencia del agua no depende únicamente del equilibrio químico. El sistema de filtración, la presencia de partículas en suspensión, el estado del filtro o incluso la cantidad de bañistas pueden influir directamente en la calidad visual del agua.

En este artículo te explicamos por qué una piscina puede estar turbia aunque el pH sea correcto y qué puedes hacer para recuperar un agua completamente cristalina.

¿Qué significa que el agua esté turbia?

Cuando hablamos de agua turbia nos referimos a una pérdida de transparencia provocada por la presencia de millones de partículas microscópicas que permanecen en suspensión.

Estas partículas pueden ser:

  • Polvo.
  • Polen.
  • Restos orgánicos.
  • Protector solar.
  • Grasas corporales.
  • Microalgas.
  • Cal.
  • Materia orgánica muy fina.

Aunque no siempre sean visibles individualmente, juntas hacen que el agua pierda brillo y claridad.

El pH puede estar correcto… y seguir existiendo un problema

Mantener el pH entre 7,2 y 7,6 es fundamental para el correcto funcionamiento de la piscina.

Sin embargo, el pH únicamente indica el grado de acidez o alcalinidad del agua.

No informa sobre:

  • La calidad de la filtración.
  • La cantidad de partículas en suspensión.
  • El estado del filtro.
  • La presencia de materia orgánica.
  • La eficacia de la circulación del agua.

Por eso es perfectamente posible tener un pH correcto y seguir viendo el agua turbia.

Las causas más frecuentes de una piscina turbia con el pH correcto

1. El filtro no está reteniendo las partículas

Es una de las causas más habituales.

Si el filtro está saturado o el cartucho, arena o vidrio filtrante han perdido eficacia, las partículas permanecen circulando continuamente por la piscina.

En este caso conviene revisar:

  • Estado del filtro.
  • Limpieza del sistema filtrante.
  • Tiempo diario de filtración.
  • Caudal de la bomba.

Un sistema de filtración eficiente es imprescindible para conseguir agua cristalina.

2. Tiempo de filtración insuficiente

Muchas piscinas simplemente no filtran las horas necesarias.

Durante los meses de verano, cuando aumenta la temperatura y el número de bañistas, es habitual que el sistema necesite funcionar más tiempo para mantener la calidad del agua.

Reducir demasiado las horas de filtración favorece la acumulación de partículas en suspensión.

3. Exceso de partículas muy finas

Hay partículas tan pequeñas que el filtro necesita ayuda para poder retenerlas.

En estos casos resulta muy útil utilizar un floculante.

El floculante agrupa las partículas microscópicas formando otras de mayor tamaño que el filtro puede capturar con mucha más facilidad.

Es una de las soluciones más eficaces cuando el agua aparece ligeramente blanquecina.

4. Necesidad de utilizar un clarificante

Cuando la turbidez es leve, un clarificante para piscinas puede mejorar notablemente la transparencia del agua.

Estos productos ayudan a mantener el agua brillante y favorecen la retención de pequeñas partículas por parte del sistema de filtración.

Es importante utilizar siempre el producto adecuado y respetar las dosis recomendadas por el fabricante.

5. Alta carga de bañistas

Durante el verano aumenta considerablemente la carga orgánica que recibe la piscina.

Cada baño introduce:

  • Restos de piel.
  • Cremas solares.
  • Cabello.
  • Cosméticos.
  • Sudor.

Todo ello incrementa el trabajo que debe realizar el sistema de filtración.

6. Inicio de proliferación de algas

Aunque todavía no sean visibles, las algas pueden comenzar a desarrollarse antes de teñir el agua de color verde.

En esta fase inicial pueden provocar una ligera turbidez.

Una revisión completa de los parámetros ayudará a determinar si es necesario aplicar un tratamiento específico.

¿Cómo recuperar el agua cristalina?

La solución dependerá de la causa que esté provocando la turbidez.

En la mayoría de los casos conviene seguir este orden:

Revisar la filtración

Comprobar:

  • Estado del filtro.
  • Limpieza del prefiltro.
  • Funcionamiento de la bomba.
  • Horas de filtración.

Analizar todos los parámetros

Además del pH, es importante revisar:

  • Nivel de desinfectante.
  • Alcalinidad.
  • Estabilizante.
  • Dureza del agua.

Una visión completa permite aplicar el tratamiento adecuado.

Utilizar un floculante o clarificante cuando sea necesario

Si el problema son partículas muy finas en suspensión, estos productos pueden acelerar notablemente la recuperación del agua.

Eso sí, siempre deben utilizarse siguiendo las instrucciones del fabricante y adaptándose al tipo de filtro instalado.

Aspirar y limpiar la piscina

Eliminar los residuos acumulados en el fondo y las paredes ayuda a reducir la carga de suciedad y facilita el trabajo del sistema de filtración.

Cómo evitar que vuelva a ocurrir

Mantener una piscina cristalina durante toda la temporada depende principalmente de una correcta rutina de mantenimiento.

Algunas recomendaciones son:

  • Filtrar las horas necesarias según la época del año.
  • Limpiar periódicamente el filtro.
  • Mantener equilibrados todos los parámetros del agua.
  • Utilizar productos de mantenimiento de calidad.
  • Retirar hojas y residuos con frecuencia.
  • Revisar el estado del sistema de depuración.

La prevención siempre resulta más sencilla y económica que corregir un problema cuando ya ha aparecido.

Encuentra en Poseidón Piscinas todo lo necesario para el cuidado del agua

En Poseidón Piscinas disponemos de una amplia gama de productos para mantener el agua en perfectas condiciones durante toda la temporada.

Entre ellos encontrarás:

  • Floculantes.
  • Clarificantes.
  • Productos para el equilibrio del agua.
  • Desinfectantes.
  • Limpiafondos automáticos.
  • Accesorios para el mantenimiento de la piscina.

Además, nuestro equipo puede asesorarte para elegir el tratamiento más adecuado según el problema que presente tu piscina.

Conclusión

Una piscina puede estar turbia aunque el pH sea completamente correcto.

En la mayoría de los casos, el origen del problema está relacionado con la filtración, la presencia de partículas microscópicas o un mantenimiento insuficiente.

Antes de añadir más productos químicos, conviene identificar la causa real y aplicar la solución adecuada.

Con un buen sistema de filtración y los productos específicos para cada situación, recuperar un agua limpia, brillante y cristalina es mucho más sencillo.

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